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La Fiesta de David: Verdad o Reto

La Fiesta de David: Verdad o Reto

Capítulo 1: El Juego Comienza

La casa de David en Monterrey estaba cargada de un aire denso, una mezcla de sudor, perfume barato y el eco de risas que se desvanecían. La fiesta de cumpleaños había llegado a su punto muerto: el alcohol se había acabado, el perreo intenso había dejado a todos exhaustos y hasta el juego de Uno había perdido su encanto. David, con su mirada tímida pero astuta, sabía que este era el momento que había planeado durante semanas. Su sala, llena de mujeres —amigas, ex amores, primas y hasta una colada—, era el tablero perfecto para su jugada maestra.

'¿Qué tal si jugamos a verdad o reto?' propuso David, su voz fingiendo una inocencia que no engañaba a nadie. La botella de vidrio en el centro del círculo improvisado brillaba bajo la luz tenue, como si supiera el caos que estaba a punto de desatar.

Devany, con sus curvas escondidas bajo una blusa holgada, soltó una risita y dijo: '¿Verdad o reto? ¿Qué eres, David, un puberto cachondo? Aunque, quién sabe, igual y me sacas un gol de penalti esta noche.' Su doble sentido hizo que David se sonrojara, pero también le aceleró el pulso. Siempre había estado enamorado de ella, de esas tetas grandes que apenas se insinuaban y ese trasero redondo que lo volvía loco.

Marisol, la güera de pelo teñido y escote descarado, se inclinó hacia adelante, dejando que sus tetas pequeñas pero provocadoras captaran la atención. 'Yo juego, pero si me toca verdad, no esperes que te cuente cómo engañé a mi último novio. Mejor ponme un reto, David, a ver si tienes huevos para pedirme algo sucio.' Su tono era un desafío, y David sintió un cosquilleo en la nuca. Sabía que con el imán escondido bajo el piso, controlado desde su celular, podía hacer que la botella apuntara a quien quisiera.

Carolina, la ruda del grupo, cruzó sus brazos marcados y alzó una ceja. 'Si me toca un reto, más vale que sea algo interesante, porque no soy de las que se rajan. Pero si me pides algo estúpido, te doy una patada de karate que no vas a olvidar.' Sus piernas fuertes y flexibles se tensaron, y David tragó saliva, imaginándola en una posición menos... combativa.

'Bueno, pues, ¿quién empieza?' preguntó Daniela, su voz un poco pastosa por los tragos de antes. Sus tetas grandes se movían al ritmo de su risa, y David no pudo evitar mirarla, a pesar de que era la novia de su amigo Roberto. Quería follársela, y esta noche podría ser su oportunidad.

'La botella decide,' dijo David con una sonrisa ladina, girándola con un toque disimulado en su celular. El imán hizo su magia, y la botella apuntó directo a Devany. 'Tú eliges quién te pone el reto o la verdad,' añadió, girando de nuevo. Esta vez, la botella señaló a Marisol.

Marisol sonrió con malicia. 'Devany, verdad o reto. Y no te hagas la santita, que sé que tienes ganas de algo más que un partido de voleibol esta noche.'

Devany se mordió el labio, sus ojos brillando con un desafío propio. 'Reto. A ver qué tienes, güerita. Pero te advierto, no soy de las que se echan para atrás.'

'Perfecto,' respondió Marisol, inclinándose más cerca, su voz bajando a un susurro seductor. 'Te reto a que beses a David, pero no un besito de niños. Quiero ver lengua, quiero ver pasión. Haz que se le pare... el interés.'

La sala estalló en risas y silbidos, pero David sintió que el corazón le latía a mil. Devany lo miró, sus ojos oscuros evaluándolo como si fuera un rival en la cancha. '¿Qué, David? ¿Te animas o te vas a rajar como siempre?' Su tono era burlón, pero había un fuego en su mirada que lo encendió.

David se acercó, intentando mantener la calma mientras su mente corría. 'No me rajo, Devany. Ven aquí y demuéstrame que no solo hablas con doble sentido.' Sus palabras eran un reto, y ella lo aceptó con una sonrisa peligrosa.

Se inclinaron el uno hacia el otro, el aire entre ellos cargado de tensión. Sus labios se rozaron primero, tentativos, pero pronto Devany tomó el control, su lengua buscando la de él con una intensidad que lo hizo jadear. Las manos de David se deslizaron por su cintura, sintiendo esas curvas que tanto había imaginado. Ella no se quedó atrás, sus dedos aferrándose a su nuca, tirando de él con una fuerza que lo dejó duro al instante.

La sala se desvaneció, los gritos y risas de las demás se convirtieron en un eco lejano. David solo podía pensar en lo húmeda que estaba su boca, en cómo su cuerpo se apretaba contra el suyo, en cómo deseaba arrancarle esa blusa y sentir su piel sudorosa bajo sus manos. Estaba a punto de perder el control, de llevarla al sofá y dejar que todo explotara, cuando Marisol interrumpió con un silbido agudo.

'¡Órale, parejita! Guarden algo para después, que apenas empieza el juego,' dijo, su voz cargada de diversión y un toque de envidia.

Devany se apartó, sus labios hinchados y una sonrisa triunfante en su rostro. 'Eso fue solo el calentamiento, David. Espero que estés listo para el partido completo.'

David, jadeando y con el cuerpo ardiendo, supo que esta noche iba a ser mucho más que un simple juego. La botella giraría de nuevo, y él se aseguraría de que cada reto lo acercara más a lo que realmente quería: a ella, a todas, en un juego donde nadie saldría ileso.

Want to know how it ends?

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