Capítulo 1: El Peso del Secreto
El comedor de la casa estaba en penumbra, apenas iluminado por el sol que se filtraba a través de las persianas a medio cerrar. Bianca, con su piel pálida brillando bajo esa luz tenue, estaba desnuda, arrodillada frente a Thiago. Su pelo corto y moreno caía desordenado sobre su rostro, y sus lentes descansaban olvidados sobre la mesa. Sus tetas grandes y redondas se movían al ritmo de su respiración agitada mientras sus labios envolvían la verga de su hermano con una mezcla de deseo y culpa. Thiago, alto y delgado, con el pelo oscuro despeinado, la miraba desde arriba, sus manos apoyadas en la mesa, conteniendo un gemido.
Bianca levantó la vista, sus ojos cargados de una tormenta interna. Se sacó la pija de la boca con un sonido húmedo, un hilo de saliva conectando sus labios con la punta dura y brillante. 'Thiago... ¿y si alguien se entera? ¿Y si papá o mamá llegan ahora y nos ven así? Esto está mal, re mal... nos van a odiar, nos van a echar de casa. ¡Esto es una locura!' Su voz temblaba, pero había una chispa de determinación en sus palabras, como si quisiera convencerse a sí misma más que a él.
Thiago bajó la mirada, sus ojos oscuros brillando con una mezcla de lujuria y preocupación. 'Boluda, ¿vos creés que no lo pienso? ¿Que no me da miedo? Pero mirá cómo estamos, Bianca... no podemos parar. Es como si algo nos quemara por dentro. Vos lo sentís, yo lo siento.' Su voz era grave, casi un susurro, mientras una de sus manos acariciaba el pelo de su hermana, instándola a volver a su tarea.
Bianca frunció el ceño, sus mejillas rojas de vergüenza y excitación. 'No es tan fácil, Thiago. Esto... esto no es normal. Somos hermanos, ¡hermanos! ¿Cómo llegamos a esto? ¿Cómo carajo se nos fue la mano así?' Volvió a meterse la pija en la boca, pero hablaba entrecortada, con la voz ahogada por el esfuerzo. 'Es... una... locura... pero... no... puedo... parar.' Cada palabra salía entre succiones, sus labios apretados alrededor de la carne dura de Thiago, mientras sus ojos lo miraban con una mezcla de súplica y deseo.
Thiago dejó escapar un jadeo, sus caderas moviéndose levemente hacia adelante. 'Porque nos queremos, Bianca. Porque aunque esté mal, esto se siente... jodidamente bien. ¿O me vas a decir que no estás mojada ahora mismo? ¿Que no estás tan caliente como yo?' Su tono era desafiante, pero había un dejo de ternura, como si quisiera protegerla incluso en medio de ese acto prohibido.
Bianca se apartó un segundo, jadeando, su pecho subiendo y bajando con fuerza. '¡Obvio que estoy caliente, pelotudo! Pero eso no cambia nada. Esto nos puede arruinar la vida. Si alguien se entera, estamos muertos. ¿Y si nos ven? ¿Y si alguien escucha?' Sus manos temblaban mientras hablaba, pero no soltaba la base de la verga de Thiago, como si fuera un ancla en medio de su tormenta emocional.
Thiago se inclinó hacia ella, su rostro a centímetros del suyo. 'Nadie va a escuchar, nadie va a venir. Estamos solos, Bianca. Y si esto está mal, entonces que se joda el mundo. Yo no puedo dejar de mirarte, de desearte. Sos mía, aunque no debería ser así.' Sus palabras eran afiladas, cargadas de una posesividad que hizo que el corazón de Bianca latiera más rápido.
Ella lo miró, sus ojos brillando con lágrimas de culpa, pero también con un hambre que no podía disimular. 'Sos un enfermo, Thiago. Y yo también. Deberíamos parar... deberíamos... pero no quiero.' Su voz se quebró, y con un movimiento decidido, se levantó del suelo y se sentó sobre la mesa del comedor, abriendo las piernas con una mezcla de desafío y necesidad. Su concha estaba expuesta, brillante de humedad, y su mirada era un reto. 'Vení, haceme olvidar todo esto. Chupame, Thiago. Haceme sentir que no hay nada más que nosotros.'
Thiago no necesitó más invitación. Sus ojos se oscurecieron de deseo mientras se arrodillaba frente a ella, su respiración pesada anticipando el momento. El aire entre ellos estaba cargado de tensión, de un deseo prohibido que los consumía a ambos. Y mientras Bianca esperaba, su cuerpo temblando de anticipación, sabía que no había vuelta atrás.
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